10.4.10
3.2.10
INVICTUS
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
4.10.09
5.8.09
Edipo, una memoria
Edipo es el nombre de una encrucijada, el momento deslumbrante en que un hombre se descubre asesino de su padre, esposo de su madre, hermano de sus hijos. Es el salvador de la ciudad y el criminal impuro que la mancilla. El más lúcido y el más ignorante de los mortales. El rey y el mendigo, el huérfano de tobillos mutilados (‘Oidi-pous’, “pie-hinchado”) y el héroe que derrota a la Esfinge. El indígena y el extranjero, el exiliado ciego portador de potencias extraordinarias. Edipo es el cruce de caminos contradictorios. No debería haber sido pero es, y recorre las posibilidades del ser humano de uno a otro extremo, de lo monstruoso a lo divino. El ojo abierto por él no se ha cerrado nunca.
Edipo es el nombre de un enigma. La invención en la ciudad griega del ‘theatron’, “lugar para ver”, fue el comienzo de un plan de visibilidad, de un mecanismo de exposición en el cual inscribir e interpretar las historias de la ‘polis’ a fin de llevar a un grado inédito de comprensión colectiva las acciones que en ella se desarrollan. Leonardo decía que la pintura es “cosa mental”, también lo son este plan y este mecanismo. Lo son al igual que el espacio de la escritura o de la geometría -puro medio de demostración abstracta, pública y accesible, abierta por derecho a todos-. En el repertorio trágico Edipo es el personaje en el que se plantea abiertamente la cuestión de la mirada, de sus poderes y de sus límites. El teatro griego abre la mirada: en el espacio desplegado se exponen, con Edipo, los límites de la mirada. Edipo, invención griega, es la figura teatral en quien se ha revelado la vocación (o la fatalidad) que vuelve contra sí misma la voluntad de ver y de saber.
Georges Lavaudant ya ha trabajado Sófocles anteriormente. ‘Ajax/Philoctète’ (1977) y ‘La mort d’Hercule’, a partir de ‘Les Trachiniennes’ (2007-2008), le han permitido familiarizarse con esta escritura tan particular, intensa y tranquila, lapidaria y atormentada. En torno a Edipo, Lavaudant ha deseado recrear una “trilogía imaginaria” a partir de tres tragedias que Sófocles dedicó al ciclo tebano: ‘Edipo rey’ y ‘Edipo en Colono’ -que ofrecen en díptico los puntos culminantes de destino del rey-monstruo- pero también ‘Antígona’, donde su imposible sucesión es llevada hasta límites catastróficos. Dos piezas, pues, en las que Edipo está presente, una tercera en la que desaparece para dejar que Creonte (su tío y cuñado, siempre presente a lo largo de la trilogía) suba al trono y se estrelle a su vez contra el muro abrupto de la tragedia. Pero es el conjunto del espectáculo el que revive la gran figura de Edipo -como si no cesara jamás, incluso más allá de la muerte, de volver en sueños sobre su propio destino-.
Daniel Loayza11.6.09
Chiste
esta haciendo un porro.
El conejito se para y le dice a la jirafa: amiga jirafa, no te fumes ese porro.
Mejor te vienes a correr conmigo,ya veras que sano es.
La jirafa se lo piensa y decide tirar el porro y seguir al conejito.
Los dos estan corriendo por el bosque y descubren a un elefante a
punto de snifarse una raya de coca.
El conejito se acerca al elefante y le dice: amigo elefante,deja
de snifar coca y vente a correr con nosotros, veras que bien.
El elefante se lo piensa, tira su espejo con la raya y decide
seguirlos.
Estan los tres corriendo cuando, de pronto, se encuentran con un leon
que esta a punto de inyectarse una dosis
de heroina.
El conejito le dice: Amigo leon, como haces eso, tu, el rey de la
selva, deja el pico y ven a correr con nosotros, ya veras lo bueno que es.
El leon se acerca al conejo y le pega una hostia monumental.Los otros
animales, escandalizados, preguntan al leon:
Porque has hecho eso? El conejito solo quiere ayudarnos!!
Y el leon responde: Puto conejo de mierda, cada vez que se mete
un tripi nos hace correr como gilipollas
11.4.09
WikiTavio - El día de la bicicleta
El 19 de abril de 1943 el doctor Hofmann ingirió a propósito 250 µg de LSD, pues, por su experiencia con otros alcaloides ergóticos, pensó que podría ser la dosis mínima. Sin embargo, pronto descubrió que la sustancia tenía una potencia superior a la de casi cualquier otra conocida en la época, por lo que la dosis que se administró era en realidad superior a la que más tarde se aconsejó para fines terapéticos. Tras ingerir la sustancia, Hofmann sintió que le costaba hablar de forma inteligible y pidió a su asistente de laboratorio, que estaba al tanto del experimento, que le acompañase en su viaje a casa en bicicleta, pues, por las restricciones del período de guerra, no había automóviles disponibles. Durante el viaje a casa, el estado de Hofmann se agravó, y en su diario escribió que todo lo que había en su campo de visión ondulaba, distorsionado como una imagen en un espejo cóncavo. Aunque avanzaba velozmente, tuvo la sensación paradójica de que permanecía inmóvil. Cuando llegó a casa, llamó a un doctor y pidió a su vecina algo de leche, creyendo que le ayudaría a recuperarse. Hofmann hace notar que a pesar de su estado delirante, fue capaz de escoger con lucidez la leche, por su calidad de antídoto no específico contra el envenenamiento.
Cuando llegó el médico, no encontró ningún síntoma físico anormal, salvo las pupilas extremadamente dilatadas. Tras pasar varias horas aterrorizado, convencido de que un demonio había poseído su cuerpo, de que su vecina era una bruja y de que el mobiliario de su casa le amenazaba, el doctor Hofmann pensó que había enloquecido por completo. En su diario, Hofmann indica que el doctor decidió no medicarlo y prefirió enviarlo a